Se observará que en todas estas Palabras de Poder emergen dos pensamientos evidentes; primero, que la meta de toda actividad es la total fusión de los tres aspectos y, segundo, que se obtiene conciencia de esto mediante la construcción y el empleo del puente entre la Tríada espiritual y la Personalidad...
/.../
...Estas tres etapas fueron consideradas muy brevemente debido a su naturaleza abstracta, no obstante forman parte de los seis métodos de construcción. Los primeros tres fueron considerados más detalladamente que los tres últimos...
18‐423/427
SUSTANCIA PARA LA CONSTRUCCIÓN
A medida que nos esforzamos por alcanzar alguna vaga comprensión de la naturaleza del trabajo que se debe realizar al construir el antakarana, sería inteligente, como paso preliminar, considerar la naturaleza de la sustancia con la cual el aspirante consciente debe construir el
"puente en materia mental luminosa". El término oriental que define esta "materia mental" es
"chata"; existe en tres tipos de sustancia, todos básicamente idénticos, pero diferentemente cualificados o condicionados. Es ley fundamental de este sistema solar y, por lo tanto, de nuestra vida de experiencia planetaria, que esa sustancia, por medio de la cual la divinidad se expresa (en tiempo y espacio), está condicionada kármicamente e impregnada por esa cualidad y aspectos, resultantes de manifestaciones anteriores de ese SER en Quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.
18‐382/383
En la tarea de construcción del antakarana el discípulo tiene que trabajar también en niveles mentales, y lo que allí construya será de sustancia tan sutil que no deberá ni podrá aparecer en niveles físicos. Respecto a esta firme orientación, lo que él construya "ascenderá al centro de la vida" y no "descenderá al centro de la conciencia o a lo que tiene apariencia de luz".
Aquí reside la dificultad para el principiante. Debe trabajar, por así decir, en la oscuridad, y no está en situación de verificar la existencia de lo que trata de construir. Su cerebro físico es incapaz de registrar su creación como un hecho consumado. Tiene que depender totalmente de la técnica probada en el trabajo delineado y actuar con fe. La única evidencia del éxito puede llegar con lentitud, pues está involucrada la sensibilidad del cerebro y frecuentemente, cuando hay un éxito muy real, las células del cerebro no tienen el calibre suficiente para registrarlo. La posible evidencia de esta etapa puede ser un destello de la intuición espiritual o la repentina comprensión de la voluntad al bien, en forma dinámica y
grupal; puede ser también sólo la capacidad para comprender y hacer comprender a los demás ciertos fundamentos espirituales y ocultistas; puede ser la "facilidad de revelar", tanto en forma receptiva como condicionadora o distribuidora, y mundialmente efectiva.
18‐399/400
FÓRMULAS
...A veces (porque ello también forma parte de los planes del alma) los señores lunares temporariamente son los triunfadores, aunque no se produzca la muerte; la convalecencia significa la gradual reentrada de la energía del alma y el subsiguiente control de los señores lunares. Este aspecto de la energía del alma no es el de esas energías que representan y conducen a la expresión de la cualidad del alma. Es la energía de vida que proviniendo de la Mónada pasa a través del alma, como canal o medio de contacto; su canal directo es, inútil decir, el sutratma. No es el antakarana, o el hilo creador o hilo de la conciencia. Éstos están frecuentemente inactivos cuando hay una enfermedad grave y el aspecto vida se va debilitando, y rápida o lentamente se va retirando.
17‐472
Las Fórmulas
Como he dicho en mi última instrucción, el significado y hasta la estructura de estas fórmulas son muy difíciles de explicar en palabras, y he vacilado varias veces antes de dilucidar brevemente el tema. Aunque poco pueda impartirles su significación, por lo menos introduciré en sus mentes el concepto de estas fórmulas. De este modo el segundo rayo presenta las ideas del alma. Se dice que Dios geometriza al referirse a la actividad del segundo aspecto y que una sutil forma geométrica subyace en la manifestación exotérica. Estas formas imparten al estudiante esotérico el simbolismo del mundo del significado. Detrás de las matemáticas, de los diseños geométricos y de la ciencia de los números, que trataron (hasta ahora completamente sin éxito) de impartir la verdad, pero que en forma misteriosa condicionan el trabajo creador, hay ciertas fórmulas que —
como ya señalé— expresan significación, intención y significado. Hemos dedicado muy poco tiempo a considerar tres de estas fórmulas. Hablando en general, las tres condicionan el proceso evolutivo mediante esas formas que son el resultado del correcto empleo de estas fórmulas, de tal manera que proporcionen directivas. No sé cómo expresarlo de otro modo. Por lo tanto, las tres directivas consideradas personifican y expresan el más antiguo llamado invocador en el mundo (por la antigüedad de este llamado) y las tres fórmulas indicaron una dirección que no puede ser desviada, siendo las resultantes condiciones inevitables:
Fórmula I
Condúcenos de la oscuridad a la Luz.
Fórmula II
Condúcenos de lo irreal a lo Real.
Fórmula III Condúcenos de la muerte a la Inmortalidad.
Esto nos lleva a enunciar la siguiente fórmula y a considerar su significado: Fórmula IV Condúcenos del caos a la Belleza.
Esta fórmula se presenta como un símbolo que está en tan constante movimiento que resulta difícil describirlo o exponerlo vívidamente.
El investigador tiene ante sí un cuadrado o rectángulo compuesto de un incipiente conjunto caleidoscópico de colores que se mueven, palpitan y están en constante e indescriptible confusión. Superpuesto al cuadrado hay un sol radiante, y una penumbra
compuesta de los siete colores del prisma, los cuales se irradian desde el sol en franjas rítmicas regulares y producen un maravilloso fulgor de colores. En el trasfondo del cuadrado aparece una confusión de colores cuya cualidad es intensa y brillante; el bello diseño que emerge (aunque parezca superpuesto) es traslúcido y delicado y de un matiz vívido y radiante. El trasfondo más intenso puede verse nítidamente a través de la transparencia.
Esta fórmula difiere de acuerdo con la polarización de quien la visualiza y estudia. Si está enfocado en la personalidad y, por lo tanto, condicionado por el rayo de su personalidad, hará impacto sobre su conciencia cierto tipo de energía; si es consciente del alma y se enfoca en ella, producirá efecto otro tipo de energía. De esta manera emergerán dos imágenes distintas. Ambas serán correctas, pero el agente interpretador será distinto.
Si esta fórmula se considera y estudia cuidadosamente durante varios años, se convertirá en fórmula clave, por la cual el estudiante percibirá aspectos del proceso creador, más la revelación de algunos objetivos divinos de implicación más amplia, importante y abundante, que se haya conocido hasta ahora. Les recordaré que estas fórmulas no son símbolos de lo que ya es, sino formas clave que indican lo que puede ser o será —algo muy distinto que deberían tener presente. Son símbolos del futuro, no del pasado; no representan lo acaecido ni lo actual, sino que son proféticos; revelan lo que está en camino, como resultado del pensamiento divino; no son presentaciones pictóricas de lo que ya es.
6‐268/269
II. Las Fómulas desde el ángulo del Discipulado.
/.../
Fórmula 2 Concierne al alineamiento superior entre la personalidad y la Tríada espiritual, por conducto del antakarana. Condiciona al entero hombre espiritual.
6‐319
...Para captar el significado de estas misteriosas presentaciones, la imaginación creadora debe ser puesta en actividad; ha de recordarse que estas palabras, símbolos y fórmulas, tienen una relación progresiva con la iniciación para la que se está preparando el discípulo. Son como las llaves para una puerta y —cuándo son debidamente captadas, comprendidas y empleadas autorizan al discípulo a exigir la entrada, basado en el trabajo demostrado, efectivo y creador.
Evidencian también (y quiero que lo observen cuidadosamente) que en cada iniciación el discípulo ha llegado a captar durante la vida alguna gran idea divina.
6‐302
Fórmula II
Trata del alineamiento. De la revelación del antakarana grupal. De la realidad revelada por un aspecto de la mente.
