b. Obtener la visión del alma o yo central.
C. Los resultados ocultos serán:
1. El logro de la unificación o de la identificación de la personalidad con el yo central, el alma.
2. El entrenamiento de la mente se convertirá entonces en un intermediario entre el alma y la personalidad.
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La educación es por lo tanto la Ciencia del Antakarana, Ciencia y término que constituyen la forma esotérica de expresar la veracidad de erigir dicho puente. El antakarana es el puente que el hombre construye —mediante la meditación, la comprensión y el trabajo creador y mágico del alma— entre los tres aspectos de su naturaleza mental...
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INSTRUCCIONES PERSONALES A DISCÍPULOS
PARA QUE CONSTRUYAN EL ANTAKARANA
Mi hermano de antaño:
Durante los últimos seis meses hizo grandes esfuerzos, y el trabajo de refinar los vehículos va a la par. Tiene varios meses más de arduo trabajo, antes de que la personalidad esté a la altura de las exigencias futuras, pero su devoción y humildad, su clara visión y su sabiduría son de tal naturaleza, que se puede esperar que lo logrará.
Hay dos aspectos de un espejismo incipiente –vestigios tenues y nebulosos— que deben ser vigilados cuidadosamente para que no se trasformen en una espesa nube entre usted y el sol. No los especifico, porque podría precipitar la nube. El espejismo no se disipa prestándole mucha atención. Desaparece por el poder de la meditación clara y firme, liberándose de la auto‐atención.
¿Puede captar el significado de esa frase paradójica? Me refiero a un confuso espejismo que quizás nunca le cause dificultades, siempre que no busque el auto reconocimiento y que ame con propósito puro a todos aquellos con quienes entra en contacto.
Su trabajo de meditación y el foco de su atención, durante los próximos seis meses, consistirá en acrecentar su conocimiento del alma. Tiene un problema interesante y poco común; se basa en el hecho de que su conciencia se traslada todo el tiempo de la mente inferior a la superior, pero pocas veces hace contacto con el punto intermedio, el del alma en su propio particular nivel. El asunto es así hermano mío:

Al construir el antakarana en esta etapa, se produce una brecha en el tramo donde se halla el alma y usted salta de la tríada inferior a la superior, lo cual significa que debe tender un puente desde el punto más elevado de la tríada inferior al punto más bajo de la superior, la Tríada espiritual. Por lo tanto, debe practicar con cuidado un ejercicio elemental —el alineamiento del alma y del cerebro, por conducto de la mente. Practíquelo durante un tiempo con comprensión antes de la meditación matutina: Haga su meditación breve y rápida.
5‐334
... La gran necesidad de todos ustedes en este grupo es relacionarse conscientemente entre sí, unidos cada vez más estrechamente. La construcción del antakarana grupal, como parte del hilo de una vida, sólo puede ser llevada adelante con eficacia de esta manera. Por lo tanto procure que esta identificación grupal siga adelante con toda la colaboración que usted pueda prestar.
5‐354/355
En relación con los rayos de su personalidad, le indicaré que el rayo del cuerpo mental es el cuarto, lo cual le facilita la tarea de responder a la luz del alma, porque proporciona una naturaleza mental que reacciona fácilmente al segundo rayo de su alma, por pertenecer a la misma línea de fuerza. También hace que su mente sea un punto focal para la fuerza del alma en su personalidad de quinto rayo, que es en sí el rayo mental. La construcción del antakarana no debería constituir para usted un verdadero problema.
5‐192
PALABRAS FINALES
La Ciencia del Antakarana es la ciencia del triple hilo que existe desde el principio mismo de los tiempos y une al hombre, como individuo, a su origen monádico. El reconocimiento de este hilo y su empleo consciente como Sendero y como medio de hacer contactos cada vez más amplios, llega relativamente tarde en el proceso evolutivo. La meta de todos los aspirantes y discípulos es llegar a percibir esta corriente de energía con sus variadas diversificaciones y a emplear conscientemente estas energías de dos maneras: en el autodesarrollo, internamente, y en servicio al plan para la humanidad.
12‐154
…Deben buscar esas nuevas actitudes y nuevos acercamientos creadores, que no sólo darán por resultado la construcción del antakarana individual sino también la fusión de los innumerables
"hilos radiantes" que producirán esos "cables de conexión", hablando simbólicamente, que relacionarán los centros planetarios y proporcionarán el medio por el cual podrá pasar la ígnea
voluntad y el propósito predeterminado de la Deidad. Esto dará lugar a la reconstrucción de los mundos manifestados y en esta tarea todos y cada uno pueden desempeñar su parte.
18‐391
Estoy tratando de aclarar un tema muy abstruso, y las palabras demuestran ser inadecuadas.
Sólo puedo delinear el proceso y el método y alentar la consiguiente esperanza para el futuro; por su parte ustedes sólo pueden experimentar, obedecer, tener confianza en la experiencia de quienes enseñan, y luego esperar pacientemente los resultados.
18‐400
Con esto comprenderán por qué di la enseñanza sobre el antakarana. Lo hice a fin de que ustedes lo construyeran en forma sistemática y científica. De manera que no repetiré las instrucciones, pues ya las tienen y deben cumplirlas cuidadosamente, recordando que por lo menos han eliminado la brecha entre la personalidad y la Tríada espiritual en cierta medida y necesitan completar y fortalecer ahora el Arco Iris o Antakarana, para luego utilizarlo con facilidad.
La simbología del antakarana tiende lamentablemente a complicar la captación de su real naturaleza. Quisiera recordarles que, así como el alma no es un loto de doce pétalos que flota en la sustancia mental, sino que es, en realidad, un vórtice de fuerza o doce energías unidas por la voluntad de la entidad espiritual (la mónada en su propio plano), tampoco el antakarana es una serie de hilos de energía, tejidos lentamente por la personalidad fusionada con el alma, al que se le unen los correspondientes hilos proyectados por la Tríada espiritual, sino que en realidad es un estado de conciencia. Estos símbolos son formas verdaderas y vivientes, creadas por el poder mental del discípulo, pero —en tiempo y espacio— no tienen real existencia. La única y verdadera existencia es la Mónada en su propio plano, emergiendo como voluntad expresiva y activa que, a su vez, es Amor activo cuando establece relaciones, e Inteligencia activa cuando emplea las dos energías superiores. No debe olvidarse que la energía de la inteligencia enfocada en la mente es el instrumento o agente complementario de las otras dos energías monádicas.
6‐175
Debe observarse que esta exégesis de la mente y la necesaria construcción del puente, sólo es la demostración práctica de la verdad del aforismo ocultista que dice: "Antes de que el hombre pueda hollar el sendero, debe convertirse en el Sendero mismo". El Antakarana es simbólicamente el Sendero. Ésta es una de las paradojas de la ciencia esotérica. Paso a paso y etapa tras etapa construimos ese sendero, así como la araña teje su tela. "Ese camino de retorno" realizado dentro de nosotros mismos, es el Camino que debernos descubrir y recorrer.
12‐24/25
…Los más evolucionados hijos de los hombres en la Tierra han logrado, en ínfima medida, liberarse de las limitaciones impuestas por el pesar y el dolor, y conocen el éxtasis del místico, la exaltación del iniciado, la exquisita agonía del sacrificio o cualquier otro sentimiento llevado a la sublimación. Cuando esto ha sido logrado, el mecanismo del sufrimiento y la capacidad para registrar percepciones sensorias son trascendidas y, momentáneamente, el hombre pasa al plano de la unidad, donde no existe dolor, pena, rebeldía ni sufrimiento. Cuando el viviente y vibrante antakarana o puente, ha sido construido, este "camino de escape" se convierte en sendero normal de la vida. Entonces se evade automáticamente del dolor; pues enfoca su conciencia en otro lugar.
En los casos mencionados y donde el antakarana no es un hecho consumado y establecido, el delgado filamento del "camino de escape" parcialmente construido, al estar bajo una enorme presión y excitación, surge violentamente como un trémulo haz de luz y toca momentáneamente
esa luz que es el Yo. De allí el éxtasis y la exaltación. Pero esto no dura y no se repite conscientemente hasta no haber pasado la tercera iniciación. Después de eso el "camino de escape" se convierte en el "camino de la vivencia diaria" (traducción inadecuada de una oculta y antigua frase). Luego se trasciende paulatinamente el sufrimiento, y los pares de opuestos —
placer y dolor— ya no dominan al discípulo.
