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Está relacionado (El Centro Laríngeo) con la personalidad por el hilo creador, con el alma por el hilo de la conciencia y con la mónada por el sutratma o hilo de vida. No está relacionado con ninguno de los aspectos divinos por medio del antakarana, pues ese hilo que une directamente la mónada y la personalidad (y por último separado del alma) introduce sencillamente la expresión monádica de la vida en la cabeza, el centro coronario. Entonces se establece la conciencia directa entre la mónada y la personalidad y viene a la existencia una gran dualidad. Vida, Conciencia y Forma se enfocan entonces creadora y activamente en la cabeza, y su actividad es dirigida desde la cabeza por intermedio de los dos centros de la misma. El centro ajna sólo entra en actividad creadora cuando se ha construido el antakarana. En las primeras etapas el centro laríngeo es el agente creador, y el centro sacro está activo en los períodos primitivos. Aquí hay algo muy interesante que recordar. La construcción del antakarana sólo llega a ser genuinamente posible cuando la vida creadora del aspirante cambia desde el centro sacro al laríngeo y se hace activa y expresiva. El cuello es el símbolo de ese "puente" vinculador pues relaciona la cabeza ‐sola y aislada‐ con el torso dual, que incluye lo que está arriba del diafragma y lo que está abajo simbolizando el alma y la personalidad unidas, mezcladas y fusionadas en una. La cabeza es el símbolo de lo que Patanjali describe como el estado de "unidad aislada".
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La etapa donde se reconoce la revelación otorgada al iniciado en los Misterios mayores se divide en fases menores, y puede decirse que son tres, aunque mucho depende de la iniciación
que se va a recibir y del rayo a que pertenece el discípulo preparado. Éstas son: 1. La Etapa de Penetración, consiste en horadar de un lado a otro el mundo del espejismo, logrando así dos objetivos:
a. La afluencia de Luz desde la Tríada espiritual en la conciencia del iniciado por medio del antakarana, de manera que sean cada vez más claros el Plan para la humanidad y el Propósito divino en relación con el planeta. Esto inicia la relación con Shamballa.
b. La disipación parcial del espejismo mundial a fin de clarificar el plano astral y servir en consecuencia a la humanidad. Cada discípulo que reconoce la revelación iniciática libera luz y disipa parte del espejismo que ciega a la masa humana. El discípulo de sexto rayo emplea mucho más tiempo en la etapa de penetración que los discípulos de otros rayos, pero únicamente en este ciclo mundial.
2. La Etapa de Polarización, donde el iniciado, al dejar entrar y penetrar la luz a través de las densas brumas del espejismo mundial, se da cuenta repentinamente de lo que ha hecho y adopta una firme posición, correctamente orientado hacia la visión (o en otras palabras, hacia Shamballa).
Una de las cosas que deben captar es que el iniciado es un punto de vida jerárquica (sea en la periferia de la Jerarquía dentro del círculo o en el centro), es parte definitiva del esfuerzo jerárquico. Ese esfuerzo está orientado hacia el centro mayor de vida, Shamballa. Los estudiantes tienden a creer que la orientación de la Jerarquía es hacia la humanidad. Pero no es así. Ella responde a la necesidad humana cuando la demanda es efectiva y sus Miembros son los custodios del Plan; pero la orientación de todo el grupo jerárquico es hacia el primer aspecto que expresa la Voluntad del Logos y se manifiesta por intermedio de Shamballa.
Así como el discípulo debe realizar dos cosas: polarizar su posición por el establecimiento de rectas relaciones humanas y, al mismo tiempo, ser un miembro consciente y activo del reino de Dios, la Jerarquía, así el iniciado ‐en una vuelta más elevada de la espiral‐ debe establecer rectas relaciones con la Jerarquía y ser simultáneamente consciente de Shamballa.
Lo único que puedo impartir aquí es el ansiado y deseado punto de realización, pero la fraseología no tiene relativamente significado, excepto para quienes tienen experiencia en mayor o menor grado en los procesos iniciáticos, de acuerdo con las iniciaciones ya recibidas. Esta polarización, este punto de esfuerzo enfocado y esta orientación obtenida, es la idea básica subyacente en la frase “el Monte de la Iniciación". El iniciado “pone sus pies sobre la cima de la montaña y desde esa altura percibe el pensamiento de Dios, visualiza el sueño de la Mente de Dios, sigue el ojo de Dios desde el punto central a la meta externa y se ve a sí mismo como todo lo que es y, sin embargo, dentro del todo”.
3. La Etapa de Precipitación. Habiéndose identificado a sí mismo, por medio de la penetración y la polarización, con el Plan y con la Voluntad de Dios (la llave de Shamballa), sigue entonces ‐
como resultado de su triple reconocimiento‐ desempeñando su parte para materializar el Plan y traer a la manifestación y expresión externa, todo lo que puede de ese Plan. De esta manera se convierte primero, en una vanguardia de la jerarquía (que necesariamente significa sensibilidad a la energía de Shamballa) y, luego, va siendo cada vez más un Agente de la Luz ‐la Luz universal o la Luz de la Mónada.
6‐230/232
Los Maestros no tienen personalidades tal como usted entiende la personalidad. Sus factores condicionantes son los tres aspectos de la Tríada espiritual que, siendo creadores, construyen el
instrumento o mecanismo fenoménico, mediante el cual un Maestro hace contacto con los tres mundos. Esto significa, por lo tanto, que los discípulos deben estudiar con mayor atención la enseñanza sobre el antakarana, porque a través del antakarana ellos hacen contacto con el Ashrama y con el Maestro...
6‐647
… Los que trabajen en el venidero ciclo deberán desechar todo temor y ‐por un acto de la voluntad espiritual‐ no registrar en sus conciencias la existencia de lo que causa temor. Aquí no se puede emplear las “pequeñas voluntades de los hombres”, sino aplicar la voluntad espiritual superior, por conducto del antakarana. Teniendo esto en vista he impartido enseñanza sobre el antakarana antes de proclamar la reaparición de Cristo.
6‐638
OBJETIVOS DE LA CIENCIA DEL ANTAKARANA
La Ciencia del Antakarana enseña ciertas verdades fundamentales acerca de este hilo, algunas de las cuales pueden enumerarse de la manera siguiente:
a. El hilo de la vida viene directamente de la mónada o el Uno. Este hilo está introducido en el corazón durante la vida. Allí reside el asiento de la vida.
b. El hilo de la conciencia viene directamente del alma. Está introducido en la cabeza. Allí está el asiento de la conciencia.
c. El hilo de la actividad creadora lo inicia y construye el ser humano. Está introducido en la garganta, si ha sido eficientemente construido. Este hilo es la prolongación o síntesis, de los dos hilos básicos anteriores. El mismo hilo creador es triple. El hombre lo va construyendo lentamente a través de las épocas. A medida que el hombre cobra verdaderamente vida, desde el punto de vista de la percepción inteligente y del deseo de expresarse plenamente, el proceso se acelera prácticamente. Estos tres hilos menores autocreados, que constituyen el tercer hilo del antakarana, se extienden con el tiempo, desde:
1. El cuerpo físico al etérico, pasando del corazón al bazo y de allí al cuerpo del prana, o cuerpo vital o etérico, al que se une la fuerza que procede de los pétalos egoicos de la voluntad.
2. El cuerpo etérico al astral. Este hilo pasa del plexo solar al corazón y de allí al cuerpo astral, extrayendo la energía del hilo ya mencionado, el cual se une a la fuerza que procede de los pétalos de amor.
3. El cuerpo astral al vehículo mental. Este hilo pasa del centro ajna al centro de la cabeza y de ahí al cuerpo mental y, extrayendo la energía de los otros dos hilos mencionados, se une a la fuerza que procede de los pétalos del conocimiento.
Aunque estas tres energías se entretejen finalmente en un solo hilo, permanecen, no obstante, diferenciadas. Debería tenerse en cuenta que el cuerpo del alma se halla construido de luz blanca pura, mientras que la luz con que está hecho el cuerpo etérico es dorada.
La Ciencia del Antakarana se refiere, por lo tanto, a todo el sistema de energía entrante, con los procesos de su utilización, transformación y fusión. Trata también de las energías salientes y su
relación con el medio ambiente, constituyendo la base de la ciencia de los centros de fuerza. Las energías entrantes y salientes constituyen finalmente dos grandes centrales de energía, caracterizadas una por el poder, la otra por el amor, y todas están dirigidas hacia la iluminación del individuo y de la humanidad, considerada como un todo, por intermedio de la Jerarquía compuesta de individuos. Esta es, básicamente, la Ciencia del Sendero.
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La Ciencia del Antakarana trata del triple hilo que conecta: a. La mónada con el alma y con la personalidad, uniendo los tres vehículos periódicos y unificando los siete principios.
b. La triple personalidad con su medio ambiente en los tres mundos del esfuerzo humano y, luego, con los otros dos mundos de expresión superhumana (totalizando así cinco mundos).
c. El hombre, conscientemente creador, con el mundo de las ideas con las cuales debe entrar en contacto y expresarlas por medio del trabajo creador, construyendo así el puente de luz entre: 1. El mundo de las almas y el mundo de los fenómenos.
2. El reino de la belleza subjetiva y la realidad, y el mundo externo tangible de la naturaleza.
3. Él y los demás seres.
4. Un grupo y otro.
5. Más tarde cuando el Plan divino ha llegado a ser una realidad para el hombre, entre el cuarto reino (el humano) y el quinto reino (el Reino de Dios).
6. Finalmente entre la humanidad y la jerarquía
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